URGENTE

6 años de fake news y resistencia


La primera vez que Un Mundo Triangular llegó a los titulares de la prensa fue en 2016. La ministra de salud de aquel entonces, la impresentable de Luisana Melo, había afirmado que la escasez de medicinas en Venezuela era por un uso irracional por parte de los ciudadanos; unas despreciables declaraciones que nos inspiraron a satirizar publicando que, según ella, la escasez de crema dental existía porque la gente se cepilla tres veces al día.

El resto es historia: Infobae replicó la noticia como cierta, y posteriormente fue borrada sin explicaciones; el medio brasileño UOL también la dio como legítima, lo que ayudó a que otros diarios de ese país se hicieran eco de ella. Luego se disculparon afirmando que, tras comunicarse con la embajada venezolana, se percataron de que la noticia no era real; un diario argentino que también se creyó la broma publicó una editorial para aceptar el error, titulado "Los venezolanos pueden cepillar sus dientes cuantas veces lo deseen"; también medios de Ecuador, España, Italia y Perú se la tragaron, como reseñó Clases de Periodismo; Marianella Salazar comentó la noticia en una de sus famosas columnas, y Alberto Federico Ravell y Nelson Bocaranda las compartieron en sus cuentas de Twitter.

Aunque no era el objetivo, nos causó mucha gracia que se volviera viral. Pero también nos dio miedo.

En un país en el que te pueden meter preso por respirar en dirección a la casa presidencial, aquel revuelo nos puso en alerta y cada vez que llamaban a las puertas de nuestras casas rezábamos porque no fuera el Sebin con el "tun tun", que tanta gracia le causa a Diosdado.

Pasó el tiempo y otra de nuestra publicaciones rompió las redes. El hambre empezaba a hacerse sentir con más fuerza que nunca en suelo venezolano, pero era el cinismo de las autoridades lo que nos provocaba más fatiga. Por eso parodeamos a Maduro diciendo que los niños que se morían por hambre en Venezuela, lo hacían a propósito para justificar una intervención militar de Estados Unidos.

Entonces un diario boliviano sacó el artículo como cierto en su versión impresa y se convirtió en el debate por varios días: cientos de personas en las redes sociales empezaron a debatir sobre la "noticia". Nosotros observábamos el mundo arder en silencio, mientras reflexionábamos sobre cómo a los periodistas les da flojera verificar una información. Aunque una reseña en El Nacional nos dio otra visión: aunque esté mal no verificar, cualquiera puede crear cualquier cosa de la Revolución Bolivariana.

En estos 6 años también hemos tenido encontronazos directos con algunos agentes de la dictadura. 

Por ejemplo, Fidel Madroñero nos desmintió cuando decidimos escribir sobre él, a pesar de que todo lo que publicamos es falso... el chiste se cuenta solo; y Barry Cartaya, actual ancla del canal con más audiencia en el infierno, VTV, también nos desmintió pero fue más allá: según él, tras nuestra publicación, muchas personas agregaron a sus familiares a Facebook para amenazarlos de muerte, porque con él no podían porque no tiene Facebook... Aún nos preguntamos cómo las personas que presuntamente hicieron esta acción pudieron saber quiénes eran sus familiares. 



Aunque no hemos ganado ni un bolívar con este humilde legado, y las señoras de los consejos comunales cerca de nuestra redacción no nos quieren vender cajas CLAP, seguimos con ganas de hacer chistes en este país en el que dos bomberos fueron encarcelados por insinuar que nuestro querido dictador es un burro

Muchas gracias a todos y en especial a Luisana Melo: ojalá te quemes en el infierno, camarada. 

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