URGENTE

Carta a la FANB


Queridos hermanos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana: el "tic tac" del que tanto nos advirtió desde hace más de un año el filósofo y poeta, Franklin Virgüez, ya comenzó. Y ustedes lo saben.

No hay razón alguna, entonces, de que sigan defendiendo a unos 150 delincuentes que comen mejor que ustedes, no corren riesgo si se enferman y que se despiertan todos los días después de las 3:00 de la tarde sin preocuparse por el futuro de sus hijos... a diferencia de ustedes.

No hay razón alguna.

En el pasado Un Mundo Triangular ha sido muy duro cuando se ha pronunciado con respecto a la FANB: les hemos dicho muchas cosas ofensivas, especialmente gordinflones, jalabolas y mamagüevos. No porque nos dio la gana, sino porque la mayoría de ustedes son gordinflones, jalabolas y mamagüevos; y decimos la mayoría, porque también hay otro grupo conformado por oficiales flacuchentos, que apenas hacen dos comidas al día, pero que no dejan de ser jalabolas y mamagüevos. 

Sin embargo, creemos que llegó el momento de pedirles perdón públicamente. Un Mundo Triangular está dispuesto a dejar de referirse a ustedes como gordinfloques (o flacuchentos) jalabolas y mamagüevos con una sola condición: que ustedes dejen de ser jalabolas y mamagüevos.

Disculpen si nuestro lenguaje los ofende, pero queremos con todas nuestras fuerzas hacer un llamado que toque sus corazones. ¿Vale la pena seguir defendiendo lo indefendible por una caja de Clap que lo único seguro que trae es lentejas? ¿Vale la pena seguir defendiendo lo indefendible, mientras sus familiares se enferman y ustedes no pueden hacer nada? ¿Vale la pena seguir defendiendo lo indefendible, mientras caminan por las calles portando un uniforme que inspira vergüenza?

Llegó el momento, queridos hermanos, de que se pongan del lado correcto de la historia. De que, por primera vez en estos últimos 20 años, caminen por las calles de Venezuela sintiendo orgullo por haber hecho lo que tenían que hacer: ponerse del lado de la Constitución.

Para mañana es tarde... y ya no hay retorno.  

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